DELETREO EMOCIONAL

Artículo 524. El otro día conocí a un entrenador de juveniles de fútbol y me contó que el 85 % de los jugadores que tiene bajo su tutela nacieron en los primeros tres meses del año. Ese enero-marzo hace que sean un poco más fuertes que los que nacieron a finales del año y marca considerablemente la diferencia.

Dice que hasta conoce parejas que deseaban que su hijo se dedicara al fútbol que calcularon el embarazo para que el nacimiento cayera exactamente en Enero.

Pero no es de esto de lo que os quiero hablar sino de otra teoría que tenía este entrenador juvenil que rondaba los 64 años. Me contó… Casi os lo cuento después de lo mejor de mi semana:

3er puesto “Lion” escrito por Luke Davies. Al acabar la película, la realidad te inunda y descubres que la fuerza de la verdad puede con todo y sobre todo con la ficción.


2º lugar. “24 Legacy” creada por Manny Coto y Evan Katz. No está Jack Bauer y la vi por verla pero añorando a Kiefer… Pero realmente han conseguido una historia muy trepidante y con ese estilo tan 24.


1ª posición. “Frantz” escrita por François Ozon. Preciosa esta historia que no deja de ser un remake de la fabulosa “Remordimiento” y que como su precedente habla de hacer lo correcto en tiempos difíciles.


Y volviendo a lo que me contó el entrenador, él siempre les hace deletrear su nombre y apellidos a los chicos cuando llegan porque me comentó que las palabras que utilizan para ejemplificar cada una de esas letras dicen mucho de lo que ellos son. Me comentó que deletrean E de Eva o C de cine si esa persona o actividad son importantes en su vida.

Con un simple deletreo acaba adivinando sus pilares y sus sueños. Es curioso porque el otro día lo probé y ciertamente todo el mundo utiliza para deletrear sus pasiones, personas o sus pérdidas. No hay duda que a partir de ahora haré deletrear a los que quiero para conocerles mejor. ¡Feliz lunes!

LOS ALMENDROS ENAMORADIZOS

Artículo 523. El otro día conocí en un parque a un hombre que cuidaba jardines. Tenía casi 80 años y me habló del almendro y me decía que era el árbol más valiente porque florece en cuanto deja de hacer frío. Además siempre lo hace para San Valentín por lo que el creía que era un árbol enamoradizo.

Me gustó la pasión con la que hablaba de sus árboles pero lo más curioso es cuando me enseñó una antigua bolsa de calentar los pies, aquellas que se llenaban de agua caliente para calentarse en la cama. Él la llevaba consigo porque a veces la colocaba cerca de algún árbol que necesitaba calor y me contó… Casi os lo cuento después de lo mejor de mi semana:

3er puesto “Manchester by the sea” escrito por Kenneth Lonergan. Me gusta ese deambular de un lampista que cree en el reparar como metáfora de sanar interiormente.

2º lugar. “El chico a quien criaron como un perro” escrito por Bruce Perry y Maia Szalavitz (Capitán Swing) Un maravilloso libro que te ayuda a comprender los traumas personales poniendo énfasis en la emoción.

1ª posición. “Hacksaw Ridge (Hasta el último hombre)” escrito por Robert Schenkkan y Andrew Knight. Una maravilla sobre el poder de la fuerza interior. Excelente película que minuto a minuto te emociona y se convierte en una obra maestra.


Y lo que me contó es que aquella bolsa de agua había pertenecido a su bisabuelo y era el objeto más preciado de su vida porque sabía que había calentado parte del cuerpo de tres de sus generaciones anteriores y poseía parte de la energía de sus cuerpos. El creía que era una objeto mágico que proporcionaba bienestar automático porque se nutría de las energías de los que lo había utilizado anteriormente. Ahora calentaba con éxito raíces o plantas con problemas.

Nos despedimos y supe que tenía razón, en esta época que nada se conserva, los termómetros, esterillas, mantas y otros objetos familiares relacionados con el calor humano siempre necesitamos conservarlos. ¡Feliz lunes!

EL TIEMPO DE LA SUERTE

Artículo 522. Ya hemos acabado enero y mucha gente ha abandonado los propósitos del año nuevo, ya nadie lo felicita y el 2017 ya forma parte del ADN de nuestro día a día.

Es curioso lo rápido que la gente se acostumbra a lo nuevo y lo hace propio. Hace poco leí que si en una calle 10 personas hacen algo a la vez, el resto de gente lo hará por imitación. Si todos miran un escaparate o cruzan por el mismo sitio de la calle, el resto de personas los seguirán. Los humanos somos así.

Es por ello que cuando encuentro un humano diferente me dejo seducir por sus teorías. El otro día un hombre en el aeropuerto me contó su teoría sobre la suerte, el creía que… Casi os lo cuento después de lo mejor de mi semana:

3er puesto “Land of mine” Mi favorita para el Oscar al mejor film en lengua no inglesa. Sencilla, dolorosa y absolutamente necesaria esta película sobre la venganza de los vencedores.


2º lugar. “Xenia” Una road movie sobre la libertad, las fronteras y el amor imposible. La banda sonora a ritmo de Patty Pravo es una absoluta maravilla, no paro de escuchar ese Tutt’al Piú.


1ª posición. “La llegada (Arrival)” A cada hora que pasa, me entusiasma más esta maravilla. Creo que merece al acabar un segundo visionado y aceptar que con las palabras y el lenguaje es difícil de definir esta historia sobre imposibles.


Y hablando de aquel hombre de 85 años que conocí en un avión, él me dijo que no creía en la suerte, que para él, en realidad, la suerte era estar en un espacio determinado en un momento de tiempo adecuado. Me recalcó: “La suerte depende del espacio y del tiempo. Todo cambia si estás en el lugar adecuado pero el momento erróneo o en el momento adecuado pero en el lugar equivocado.”

Se despidió de mi sin desearme buena suerte sino con un: “Que siempre encuentres tu espacio y tu tiempo” Creo que jamás dejaré de amar las visiones particulares porque nutren mi felicidad. ¡Feliz domingo!