VIAJES EN EL SUEÑO

Artículo 656. Tengo un amigo de 90 años que siempre me ha dicho que dormir es viajar en el tiempo. Piensa que cuando te vas a dormir hay cosas que siguen su camino y cuando despiertas descubres noticias inesperadas o hechos que no te esperabas.

Él siempre me ha inculcado la suerte diaria que tenemos de viajar en el tiempo y el poco valor que le damos. Recuerdo que se llevaba siempre su cojín y sus sábanas de viaje porque creía que para viajar mejor en el tiempo necesitas tu propio material.

Ahora su sueño ya no es tan bueno ni de tanta calidad, el otro día me lo encontré y me dijo algo muy interesante. Me contó… Casi os lo relato después de lo mejor de mi semana:

Tercer puesto. ‘David Bowie. Los primeros años’, dirigido por Francis Whately. Poesía pura ver ese recorrido hasta el acierto. Un bello manual para no tirar jamás la toalla si tienes un gran sueño.


Segundo lugar. ‘Nuestros maravillosos aliados’, escrita por Mick Garris y Brad Bird (Reel one Films). Una pequeña gran historia sobre el poder de la imaginación y la ayuda inestimable de los desconocidos cuando algo es irresoluble por tus propios medios. Un lujo poder recuperar ese mundo Spielberg en calidad blu-ray.


Primera posición. ‘Yo no estoy loco’ (Cd Fuego). Este revulsivo tema de Estopa tiene algo que me sobrecoge y me lleva a una felicidad tremenda. Los Estopa retornan con esa bella capa poética que te trastorna tu esencia.


Y lo que mi amigo de 90 años me contó es que últimamente duerme tan mal que solo da pequeños saltos en el que solo tiempo, como un súper héroe estropeado, y que cuando se despierta por la noche siente un miedo extraño se solucionaría con un abrazo de su mujer desaparecida hace una década.

Finalmente añadió que la cita más certera la creó la escritora Françoise Sagan: «La felicidad es dormir sin miedo y despertar sin angustia».

Cada día duermo un poco por él y pienso que su lucidez es necesaria en estos tiempos donde tantos están tan perdidos despiertos. ¡Feliz sábado!

VOCES NECESARIAS

Artículo 655. Tengo un amigo que no entiende por qué la gente ríe la gracia a los que superan los límites de velocidad, los que chulean que van a 180 kilómetros y que no se preocupan de las multas porque llevan anti-radares.

Tampoco entiende a esos conductores que van a pocos milímetros del vehículo de delante haciendo luces. Realmente son acosadores que practican bullying con su propio coche.

Está muy indignado porque cree que la mayoría de estos actos son observados por miles de conductores que no pueden acusarlos ante tanta temeridad. Él opina que todo se solucionaría si… Bueno, casi os lo cuento después de lo mejor de mi semana:

3er puesto. “El blues de Beale Street” escrita y dirigida por Barry Jenkins. (Blu-ray eOne) Un interesante film sobre el poder del amor y de los recuerdos que tiene un ritmo propio lleno de poesía.


2º lugar. “La voz más alta” creada por Tom Mcarthy y Alex Metcalf (Movistar). Un gran ritmo narrativo te lleva a quedarte sin palabras ante tanto abuso y tanta impunidad. Cada capítulo habla de un año concreto y te permite viajar hacia ese abismo terrible.


1ª posición. “Mientras dure la guerra” escrita y dirigida por Alejandro Amenábar. Un bello film que habla de cualquier tipo de injusticia y sobre cómo reaccionar cuando todo parece imposible. Todas las actuaciones son precisas y te invade una potente sensación cuando finaliza la película.


Y lo que mi amigo opina es que todo se acabaría si el propio coche fuese ese gran radar, ese gran ojo que todo lo ve. Que el propio coche denunciara todo los excesos de velocidad o conducciones temerarias y enviara esos datos y fotos inmediatamente a la policía. Él siempre sostiene: “Saber que tu propio vehículo te acusa lo solucionaría todo y devolvería muchas vidas pero nadie quiere solucionarlo…”

Él perdió a su hijo con 12 años por culpa de uno de esos que se saltan los límites de velocidad y los que han perdido tanto deberían ser escuchados con atención. ¡Feliz miércoles!